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A PONTE NOVA
Una de las gestiones más importantes que llevó a cabo
D. Luis Rey Mariño en su legislatura fue la construcción del actual
Puente Nuevo.

En el año 1952 se había venido abajo el llamado Puente de Hierro,
levantado en el año 1904. El abandono total del Puente de Hierro que queda
manifestado en diversos plenos del ayuntamiento, cuando algunos concejales
denunciaban que estaba oxidado, sin pintar, etc., y las quejas formuladas
por los propios monfortinos, tuvo como consecuencia su caída total a las
aguas del Cabe en 1952. Después de la desgracia hubo muchísima suerte,
pues, su derrumbamiento no tuvo ninguna víctima ni
herido. Parece un milagro ya que, era una de las zonas más transitadas de
toda la población. Al caer por la noche, no coincidió que nadie estuviera
atravesándolo.

Un año después, tras las gestiones del
alcalde D. Luis Rey Mariño estaba
levantado el actual, en el mismo lugar que se encontraba el de Hierro.
En octubre de 1953 se procedía a su inauguración. Las pruebas fueron
presentadas por el ingeniero de la Jefatura de
Puentes y Estructuras y encargado de obras, Tomás Muro Vilaseca; el
ingeniero ayudante, Francisco Pérez-Serrano y contratista, Eloy Redondo.
Asistió a las mismas el alcalde que a la sazón era procurador en Cortes,
además de otras autoridades y mucho público local. Sobre el puente y
durante 8 horas fueron colocados doce grandes camiones cargados y gran
cantidad de sacos de arena con un peso aproximado de 180 toneladas. Los
resultados registrados en aparatos de previsión fueron altamente
satisfactorios. Luego se celebró un banquete popular organizado por un
grupo de entusiastas monfortinos.
Se procedió a la bendición del mismo y por la tarde y noche se celebró una
fiesta amenizada por la banda municipal.

Curioso fue el hecho de que durante el año que estuvo el puente
en caído y hasta abrir el actual, dos personajes de mucha fama popular y
queridos en la ciudad, el "Marista" y el "Maravilla" construyeron un
rudimentario pero consistente puente de madera paralelo al que se estaba
construyendo. La gente podía pasar por él, previo pago voluntario. Ellos
decían que era para amortizar los gastos que le había ocasionado la
construcción del de madera. También tenían unas cuantas barcas para cruzar
el río la gente que prefiriera hacerlo así, o por motivos concretos
tuviera que hacerlo de esa manera.
Se conservan fotos de este rudimentario puente, que dio
mucho servicio durante ese año. También se pueden apreciar las barcazas.
felipe aira pardo |